COCO RELAX

Buenos días!!
Para empezar la semana con mucha energía, Lourdes Vidal, profesora de yoga, nos da algunas pautas para sentirnos mejor.
Seguiremos sus consejos!!! Feliz semana para todos

Higiene postural: Una mente serena depende del bienestar del cuerpo

Para estar sereno y con la mente en calma, primero tenemos que atender al bienestar de nuestro cuerpo. Un cuerpo con dolor produce agitación en la mente. Mente y cuerpo están conectados.

Si el cuerpo está mal no podrá calmar tu mente, y de lo que hagas con tu mente dependerá la salud de tu cuerpo. Tu mente debe controlar tu cuerpo y tú debes controlar tu mente.

Un cuerpo sano y sin dolor depende en muchas ocasiones de que mantengamos una postura correcta. Para muchos de nosotros mantener una higiene postural adecuada es algo importante, sin embargo no le prestamos la atención debida.

La mayoría del tiempo, nuestra espalda se dobla en su parte superior y media provocándonos dolor.

La cabeza se desplaza hacia adelante fuera del eje de gravedad y posiblemente además la inclinemos hacia algún lado o la flexionemos hacia abajo, con lo que los músculos del cuello y hombros tienen que soportar de forma sostenida su enorme peso de 5 a 6 kg, y acaban tensionándose.

Los hombros se cargan hacia adelante entorpeciendo nuestra respiración y reduciendo el espacio que ocupan nuestros pulmones, lo que reducirá nuestros años de vida.

Nuestros pies, a lo mejor miran hacia afuera, con lo que nuestra espalda perderá su curvatura lumbar y quedará recta o, por el contrario tenderemos a curvar excesivamente nuestra espalda alzando el trasero. Cualquiera de los casos, creará una excesiva presión en los discos intervertebrales que con el tiempo pueden deformarse y provocar, en cualquiera de los casos, una hernia discal. La conclusión es que estamos constantemente maltratando nuestro cuerpo y que ni siquiera somos conscientes de ello. Y, esa es la causa: “no somos conscientes”.

Tomar consciencia de nuestro cuerpo nos ayudara a aprender progresivamente a escucharlo y cuidarlo, manteniendo una postura adecuada incluso cuando estemos sentados o inclinados hacia adelante. Sólo hay que entrenar la mente haciéndola volver una y otra vez a nuestro cuerpo y escucharlo, lo que nos permitirá corregir progresivamente nuestra postura y encontrar en ella bienestar y, por qué no, elegancia.

Higiene postural de pie:
1. Mantener los pies paralelos. Eso favorece la curva natural de la espalda, que está ahí para absorber golpes e impactos protegiendo la espina dorsal mientras usted se mueve.

2. Manteniendo lo dicho en el punto 1, gira ligeramente la parte interior de sus muslos hacia atrás para favorecer esa curva lumbar, y abrir los isquiones, que son los huesos sobre los que nos sentamos. Esto abrirá a su vez los huesos de la pelvis, preparándola para encajar correctamente el sacro.

3. Manteniendo 1 y 2, baja tu coxis hacia abajo (perdón por el pleonasmo!!!) para alargar tu espina dorsal y encajar el sacro entre los huesos de tu pelvis, que previamente has abierto en el punto 2.

4. Manteniendo 1, 2 y 3, contrae ligeramente el suelo pélvico, o el perineo si le es más fácil. El suelo pélvico sostiene todos los órganos abdominales y genitales y soporta mucho peso. De esta forma lo protegerá. Además contraerlo protege la zona más baja de su espalda y ayuda a bajar el coxis alargando la espina dorsal.

5. Manteniendo 1, 2, 3 y 4, contrae ligeramente el abdomen (el músculo transverso que es el que usamos para toser o para ir al baño, y que es el único que reduce cintura), esto creará una faja abdominal que protegerá tu espalda y además ayudará a mantener alargada la espina dorsal.

6. Manteniendo 1, 2, 3, 4 y 5 inspira e infla el pecho, y nota como este acto alarga los lados de tu cuerpo. Mantenlo así al espirar.

7. Manteniendo 1, 2, 3, 4, 5, y 6, lleva tus hombros hacia arriba y desde ahí, hacia atrás y baja las escápulas. Esto abrirá tu pecho y dejará más espacio a los pulmones, lo que favorecerá la circulación de la sangre, y al mismo tiempo favorecerá la curva torácica natural.

8. Manteniendo 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7, lleva la cabeza justamente encima de tus hombros, estira el cuello y pon tu barbilla paralela al suelo.

Voilá!! Esta debe ser su postura cada vez que estés de pie.

Recuerda cuando estés tomando una cerveza en un bar, esperando la cola del supermercado, un semáforo, hablando con un amigo….olvídate de apoyar el peso en una pierna llevando su cadera hacia afuera porque tensarás el psoas y acabarás dañando la articulación de la rodilla… si te olvidas y te descubres en esa mala postura, o encorvado, o con los pies hacia los lados,… vuelve a la alineación correcta.

Cada vez que te acuerdes vuelve a la postura correcta. Hazlo una y otra vez. Al principio te olvidarás muchas veces y puedes sentir que tu postura es forzada. Pero con el tiempo acabarás haciéndola naturalmente y matizando los movimientos hasta hacerlos tuyos, y te resultará elegante.


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